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  • Uma Kanya Barraquet

Neurociencia al microscopio: ¿Cómo nos afecta nuestro entorno?



Posiblemente, todos hayamos escuchado alguna vez expresiones como <<somos lo que vivimos>>, <<aprendemos de lo que vemos>> o <<somos lo que comemos>>, pero... ¿qué hay de realidad en estos dichos?


La Neurociencia, concretamente, la Neurobiología nos da la respuesta. Seguro que conocéis el término ADN o herencia genética, ese conjunto de bases perfectamente ensambladas y estructuradas que se encuentra en todos los núcleos de nuestras células y que define lo que somos biológicamente, pero... ¿alguna vez habéis oído la palabra epigenética?


El término fue acuñado por el biólogo, paleontólogo, genetista, embriólogo y filósofo escocés Conrad Waddington en 1942, cuando estudiaba las interacciones entre genes y ambiente producidos en el organismo.


La epigenética se define como el estudio de las modificaciones en la expresión de los genes que no obedecen a una alteración del ADN (por ejemplo, mutaciones genéticas, deleciones o pérdidas cromosómicas, etc.) y que, además, son heredables.

En las últimas décadas, han habido grandes avances en este campo y ahora ya sabemos hasta qué punto puede afectarnos y qué aplicaciones pueden llegar a tener estos conocimientos.


Diferentes investigaciones sugieren que los cambios epigenéticos se dan por diferentes causas. Las experiencias directas con nuestro entorno, sobre todo aquellas que tienen un alto impacto en nosotros, como eventos o situaciones traumáticas o de gran impacto emocional, provocan cambios epigenéticos que no solo nos predisponen a sufrir un trastorno del estado de ánimo, sino también a ser más resilientes y superar estas circunstancias de manera más adaptativa y sana.


También nuestro estilo de vida juega un papel muy importante aquí, nuestra dieta, nuestras rutinas y nuestros hábitos pueden modificar la regulación genética e incluso heredarse en las siguientes generaciones.


Estudios realizados con personas que han pasado por diversas experiencias, sugieren que los efectos epigenéticos se han observado hasta en cuatro generaciones posteriores y, en investigaciones con animales se han visto efectos hasta en cinco generaciones.


En definitiva, la Neurociencia nos enseña en esta ocasión que cómo pensamos, cómo sentimos y cómo experimentamos el mundo que nos rodea, puede definir lo que somos, lo que seremos y cómo podrían ser nuestros hijos e hijas.




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